lunes, febrero 26, 2007

Faro, 13 de febrero de 2007
¡Hola!
¿Qué tal estáis?
Os escribo para contaros el trabajo de los juegos de mi infancia y de mi abuela.
Mi abuela se llama Laurinda y tiene actualmente 74 años. Cuando tenía unos 7/8 años jugaba a un juego que se llama “coito de esconder” y “manaca”. El primer se jugaba con muchas personas que tenían que esconderse. Pero antes tenían que escoger el que iba a buscar los demás. Esa persona cerraba los ojos y contaba hasta un número que habían concertado antes. Ganaba el último en ser encontrado.
El segundo juego, “Manaca”. Es muy fácil. Hay que hacer unos cuadrados en el suelo y después jugar una piedra para el primer cuadrado, andar por todos ellos en un pie solo (“pé-cochinho”) y luego volver atrás sin pisar el cuadrado que tiene la piedra. Se coge la piedra, se tira a otro cuadrado y se vuelve a hacer lo mismo. El objetivo es tirar la piedra a todos los cuadrados y cogiéndola siempre en un pie solo sin pisar el que tiene la piedra. Si lo consigue sin poner el pie en el suelo gana el juego.
Me he dado cuenta de que los juegos que mi abuela jugaba son iguales a los juegos que yo también jugaba cuando tenia 7/8 años. Lo único que ha cambiado son los nombres. Al primero yo llamo de “juego de las escondidas” y al segundo de “Macaca”, pero las reglas y el objetivo son los mismos.
Los tiempos pasan, los nombres cambian pero los juegos siguen siendo los mismos, son universales. Seguro que con vosotras os pasará lo mismo.
Un beso
Mariline Lores